I
Si se tratara de ganas de besarte, ya te hubiera besado, pero hay algo que me lo impide y es que no quiero ser uno de esos besos que repartes como pastillas de menta, no quiero ser un recuerdo borroso en tus labios que no merezca un pedazo de memoria, no quiero ser ese beso perdido en un instante. Quiero ser ese beso que te deja imaginando al día siguiente como dibujar mariposas con la boca, quiero ser ese beso que te haga querer más, quiero ser ese beso que recuerdes hasta el día que te mueras.-
II
Ella sonrío y dijo -He sacado a muchos de mi vida antes de ti-
-¿Eso quiere decir que ya me olvidaste?-
-No, pero si una casualidad como hoy nos junta, sólo es como ver hacía atrás a un nosotros que ya no existe.-
-¿Todavía me amas?-
-Es difícil decir, el amor evoluciona, el amor no es algo atemporal que se conserve siempre igual, eventualmente puede convertirse en odio, olvido o indiferencia.-
-¿Y si hubiera regresado por ti?-
-Te diría que es muy tarde, que dejé de esperarte en el momento en que dijiste adiós.-
III
Me puse a hablar con ella, me empezó a caer bien, me contaba cosas que a nadie le contaba, expresaba sueños utópicos y deseos tropicales, me contaba historias sin sentido y con finales que no hubiera imaginado. Me confiaba sus más grandes y oscuros secretos, reíamos como locas. La soledad no había sido tan dulce hasta que empecé a hablar conmigo misma.
IV
Lloró durante toda la tarde, sólo quedó de ella un charquito de lágrimas perdido en el olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario